En el bullicioso ambiente del GP de Mónaco, Audi se ha hecho escuchar. Su CEO, Gernot Döllner, compartió con un selecto grupo de medios su visión sobre el futuro del reglamento en la Fórmula 1. Y vaya si tiene cosas que decir. El acuerdo sobre motores está tambaleándose y no por culpa de Honda, sino por la incertidumbre que rodea a esta competición.
La próxima temporada y los años venideros (2030 o 2031) están en juego, y cada fabricante está moviendo sus piezas en este ajedrez automovilístico. Audi ha sido bastante claro: buscan estabilidad. Durante una conversación en Mónaco, donde MARCA estuvo presente para representar a España, dejaron caer sus condiciones sin tapujos.
Un enfoque hacia el futuro sostenible
Audi acaba de presentar su último proyecto, el Nuvolari, un verdadero monstruo de la velocidad que supera los 1.000 caballos de potencia. Este coche no solo es potente; también establece un punto clave: sostenibilidad. Döllner enfatiza que “el aspecto clave es mantenernos enfocados en la eficiencia energética”. En este sentido, lo más relevante no es tanto el número de cilindros, sino cómo podemos mejorar nuestra eficiencia.
La discusión sobre los motores V8 también ha vuelto a tomar fuerza. La FIA y la propia Fórmula 1 parecen estar abiertas a esta idea gracias al respaldo firme de Audi. Döllner sostiene que “no tenemos problemas con los V8”, reafirmando su compromiso con esta tecnología.
De cara a 2027, las decisiones deben tomarse pronto. Aunque todo apuntaba a un acuerdo favorable entre las partes interesadas, todavía hay trabajo por hacer. “Estamos centrados en optimizar esta normativa”, dice Döllner con claridad. Para ellos, conseguir estabilidad es fundamental para avanzar hacia una rentabilidad real en este mundo tan competitivo.
Audi está aquí para quedarse y han invertido considerablemente en su tren de transmisión. “No estamos dispuestos a cambiarlo pronto”, asegura Döllner con determinación mientras mira hacia un futuro donde confían poder cumplir todos los requisitos del reglamento.

