MADRID, 5 de mayo. (EUROPA PRESS) – Este lunes, el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos ha lanzado una dura crítica al Gobierno israelí. La razón es clara: acusan a las autoridades de poner en primer lugar la ambición territorial mientras relegan a un segundo plano la liberación de aquellos secuestrados por Hamás desde el devastador ataque del 7 de octubre.
“Este plan que han aprobado merece ser llamado ‘Plan Smotrich-Netanyahu’ porque simplemente ignora a los rehenes y su sufrimiento”, se leía en un comunicado que destila indignación. ¿Quién es Bezalel Smotrich? Es ese ministro de Finanzas ultranacionalista que no deja de insistir en que esta ofensiva es una oportunidad para extender el dominio sobre Gaza. Y lo más alarmante, según este colectivo, es que las autoridades han decidido “elegir el territorio por encima de los rehenes”, algo que contradice lo que piensa aproximadamente el 70% de la población israelí.
El clamor popular frente a la guerra
Las encuestas son claras: hay un clamor generalizado entre los israelíes pidiendo un acuerdo para liberar a todos los rehenes aún retenidos en Gaza. Sin embargo, sorprendentemente, cada miembro del gabinete apoya esta expansión militar. ¿Bajo qué premisa? Conquistar Gaza y mantener esos territorios bajo control, siguiendo las directrices del jefe de las Fuerzas de Defensa (FDI), Eyal Zamir.
Este plan implica incluso desplazar a la población gazatí hacia el sur y tomar medidas para asegurarse de que Hamás no logre controlar la ayuda humanitaria. En medio del ruido bélico y político, queda claro que hay voces humanas detrás de cada número y cada decisión; padres, hermanos e hijos esperando respuestas.

