En el corazón de la industria hotelera, Jaume Horrach, CEO de Eix Hotels, se encuentra reflexionando sobre una temporada que, aunque ha tenido sus altibajos, deja un balance positivo. A pesar de un pequeño descenso en los niveles de ocupación, su estrategia ha sido clara: ajustar precios y ofrecer una calidad que atraiga a los viajeros. Pero lo que más le preocupa es la forma en que los turistas están reservando sus estancias; cada vez lo hacen con menos antelación y buscan mayor flexibilidad. ¿No les suena familiar?
Un diálogo necesario pero insuficiente
Aunque reconoce la importancia de mantener un espacio de diálogo entre las administraciones y el sector privado, Horrach siente que aún queda mucho por hacer. «Nos gustaría ver medidas más concretas y consensos más amplios», dice con cierta frustración. Asegura que el verdadero éxito del Pacto debe medirse por los resultados tangibles, no solo por buenas intenciones.
La masificación turística es otro tema candente. Para él, no existe una solución mágica; se necesita trabajar en la gestión de flujos y asegurar que parte de la riqueza generada por el turismo beneficie a los residentes locales. Aunque no está a favor de prohibir el alquiler vacacional regulado, sí cree que debería haber límites para evitar conflictos con quienes viven allí permanentemente.
Pero eso no es todo. En un mundo tan competitivo como el actual, dejar de promocionarse no es una opción. Horrach aboga por modernizar las infraestructuras aeroportuarias y mejorar la experiencia del viajero sin perder ese toque humano que tanto caracteriza a su empresa. Además, ve en el cambio climático uno de los grandes retos del sector turístico; algo que requiere atención urgente si queremos seguir disfrutando del mismo entorno donde trabajamos.

