Imagina que, más de 650 años después de su muerte, Mallorca decide retomar la búsqueda de uno de sus últimos reyes. Este mes de septiembre, un equipo de arqueólogos mallorquines se trasladará a Soria con la esperanza de encontrar los restos de Jaume IV, hijo del rey Jaume III y heredero legítimo del Reino de Mallorca. Pero, ¿qué hace un miembro de la dinastía mallorquina supuestamente enterrado en un convento castellano? La intriga está servida.
Un testamento como pista clave
La historia nos lleva a reflexionar sobre cómo terminó este rey tan lejos de su tierra natal. Tras la caída del Reino privativo de Mallorca, Jaume IV vivió una vida llena de batallas y desencuentros. Su último acto fue redactar un testamento el 16 de febrero de 1375 en Soria, donde dejó claro que deseaba ser sepultado en la iglesia del convento de San Francisco. Sin embargo, aunque hay documentos que corroboran esto, el desafío ahora es comprobar si realmente reposan sus restos allí.
En 2008 ya se realizó una primera excavación en el mismo lugar, pero no lograron encontrarlo. Aunque sí se detectaron algunas estructuras bajo el antiguo altar del convento, no hubo suficiente tiempo para excavar todas las capas necesarias que pudieran llevar a los investigadores a su tumba. Ahora, casi dos décadas después, los arqueólogos vuelven al mismo punto con renovadas esperanzas.
Las expectativas están centradas en el área absidal donde podría haber antiguos enterramientos. Se cree que esta zona fue utilizada como sepultura y tiene potencial arqueológico significativo. La nueva intervención se llevará a cabo entre el 15 y el 30 de septiembre y abarcará aproximadamente 115 metros cuadrados.
No obstante, las posibilidades son inciertas. A favor juega el hecho que hay evidencia documental sólida sobre dónde debería estar su tumba; sin embargo, también hay que considerar las transformaciones sufridas por el convento a lo largo del tiempo y los posibles daños causados por incendios o guerras.
A medida que avanzan estas excavaciones tan esperadas, muchos nos preguntamos: ¿lograrán finalmente dar respuesta a un misterio que ha perdurado durante siglos? Encontrar la tumba sería extraordinario; pero incluso si solo logran documentar antiguos sepulcros o entender mejor cómo era aquella iglesia medieval, habrán dado un paso importante hacia desvelar este intrigante capítulo histórico.

