Juan Cruz, un nombre que resuena en el mundo del periodismo y la literatura, acaba de presentar su nuevo libro ‘Inolvidables’. Este título es más que una simple recopilación; es un homenaje a su amor por las preguntas. Con una mirada llena de pasión y recuerdos, Juan nos invita a adentrarnos en sus conversaciones con gigantes de la literatura como Jorge Semprún, Gabriel García Márquez o Doris Lessing.
Un Viaje entre Palabras
Nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1948, Cruz ha dedicado su vida a capturar historias y momentos significativos. Recuerda cada entrevista como si fuera ayer; habla de esos encuentros con un brillo especial en los ojos. “He trabajado el periodismo como si no me fuera a morir”, dice con sinceridad, mientras reflexiona sobre cómo las palabras tienen el poder de trascender el tiempo. ¿Y qué hay de esas charlas hechas hace tres décadas? Sorprendentemente, muchas siguen siendo relevantes hoy. Esa capacidad para conectar lo viejo con lo nuevo es parte del legado que comparte en ‘Inolvidables’.
Cruz también revela anécdotas entrañables, como aquella vez que entrevistó a García Márquez. En ese encuentro, donde ambos se cruzaron los brazos en una foto que captura la esencia de la conversación, notó cómo el autor colombiano ya estaba decepcionado con la dirección del periodismo. Fue entonces cuando comprendió que muchas veces los grandes escritores son también seres vulnerables.
No podemos dejar de lado su charla con Doris Lessing justo después de recibir el Nobel. A pesar del reconocimiento mundial, ella parecía abrumada por las expectativas. Juan recuerda cómo él y su hija ayudaron a organizar su correspondencia acumulada; un gesto sencillo pero lleno de humanidad que permitió una conexión auténtica.
Aunque sus encuentros han sido numerosos —“siempre digo 1.800”, bromea— hay algo más profundo en cada pregunta formulada. La curiosidad genuina es lo que alimenta su trabajo y lo mantiene activo incluso hoy día: “Siento que mi madre me sigue leyendo”, confiesa.
Así es Juan Cruz: un cronista incansable que nos recuerda la importancia de preguntar y escuchar al otro, porque al final del día todos tenemos historias por contar.

