En un giro significativo para las letras hispanas, Sergio Ramírez, el célebre escritor nicaragüense, ha sido proclamado como el único candidato para ocupar la codiciada silla L de la Real Academia Española (RAE). Esta plaza, que ha estado vacía desde que Mario Vargas Llosa nos dejara el 13 de abril de 2025, promete ser un punto clave en el futuro literario del país.
El anuncio se hizo oficial durante un pleno celebrado en la sede de la RAE. La candidatura de Ramírez fue la única que se presentó y ha recibido luz verde por parte del órgano académico. El camino hacia su posible elección comenzó con una convocatoria aprobada en marzo, cuyos resultados serán revelados en una votación programada para el 21 de mayo.
Un apoyo incondicional detrás del candidato
Pese a que aún quedan etapas por superar, es importante resaltar que para que Ramírez pueda asumir esta responsabilidad necesitará contar con una mayoría absoluta de los votos. Este proceso se llevará a cabo en dos fases: primero se leerán sus méritos y elogios en un pleno extraordinario el 14 de mayo en León y luego vendrá esa crucial votación secreta.
Para respaldar su candidatura, Sergio Ramírez, autor reconocido por obras como ‘Margarita está linda la mar’, cuenta con el apoyo incondicional de figuras como Víctor García de la Concha, exdirector de la RAE y del Instituto Cervantes; así como del también escritor Luis Mateo Díez, galardonado con el Premio Cervantes 2023. Y no podemos olvidar al actual director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, quien también ha puesto su peso tras esta propuesta.
A pesar de haber sido despojado de su nacionalidad nicaragüense por oponerse al régimen actual, Ramírez ha encontrado un nuevo hogar en España desde 2018. Su carrera periodística lo une profundamente al diario El País y su legado literario lo posiciona entre los grandes referentes contemporáneos. Su historia está marcada por ser uno de los protagonistas del movimiento sandinista y tener una trayectoria política intensa que culminó con su distanciamiento del gobierno actual.
La RAE actualmente tiene otras sillas vacantes además de la L; así que este momento es crucial no solo para Sergio sino también para redefinir qué rumbo tomarán las letras españolas en los próximos años. La comunidad literaria espera ansiosa los resultados y mientras tanto nosotros nos quedamos aquí, pendientes del desenlace.

