Patti Smith, esa artista multidimensional que todos conocemos por su potente voz y su esencia punk, ha demostrado que los libros son también parte de su alma. Ganadora del Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026, esta neoyorquina ha tejido una carrera literaria rica y variada, con obras como Éramos unos niños o su más reciente Pan de ángeles. No es fácil ser la madrina del punk y, al mismo tiempo, conquistar a lectores de todo el mundo.
Un Viaje entre Notas y Palabras
Recordemos ese viaje a Estocolmo en 2016, cuando recogió el Nobel de Literatura en nombre de Bob Dylan. ¿Quién más podría electrocutar a Van Morrison con sus letras y después ganar un National Book Award en 2010 por sus memorias sobre Robert Mapplethorpe? En aquellos días de finales de los años sesenta, mientras Coltrane nos dejaba con el corazón roto y Hendrix incendiaba su guitarra en Monterey, Patti soñaba con escribir algo tan profundo como Las iluminaciones de Rimbaud.
A ella le apasionaba leer; devoraba libros como si fueran aire. Recuerda cómo se iba mentalmente a África para ayudar a Albert Schweitzer o cómo vestía un gorro de piel para defender lo que creía correcto. Todo eso quedó plasmado en las páginas de Éramos unos niños, un libro que no solo nos habla de su vida, sino que ha vendido más de un millón de copias alrededor del globo.
No fue la primera obra que lanzó al mundo; antes había compartido versos en Augurios de inocencia y otras antologías. Pero fue este libro el que hizo eco entre nosotros, presentándonos una narradora excepcional cuya vida rica necesitó más historias: desde M Train hasta Pann de ángeles, cada página es un reflejo intenso.
Patti ha viajado no solo por lugares físicos sino por mundos literarios; se considera devota tanto a la escritura como la escritura lo es hacia ella. “No puedo imaginar mi vida sin escribir”, confiesa, haciendo eco del sentimiento universal entre quienes tienen la literatura en sus venas. Y aunque Bob Dylan le debe un favor por haberla representado alguna vez, aquí estamos nosotros celebrando cada palabra que comparte con nosotros.

