Este martes se cumplen diez años desde que el mundo perdió a Prince, un artista tan extraordinario como complicado de encajar en una sola etiqueta. Desde su trono en Minneapolis, este genio nos dejó un repertorio que aún hoy nos hace vibrar. No era solo un icono pop; era la mezcla perfecta entre rock y jazz, con una pizca de misticismo y una carga sexual que dejaba a todos boquiabiertos. Sus discos de los 80 no solo marcaron una época, sino que sentaron las bases para lo que muchos artistas actuales siguen explorando.
Una mirada profunda a su vida y obra
En su nuevo libro, Prince. El alquimista púrpura, la periodista Montse Frisach hace un viaje por la trayectoria de este revolucionario músico. Ella no se limita a contar su vida; busca descifrar esos aspectos que muchos aún no comprenden del artista. La muerte de Prince, el 21 de abril de 2016 por una sobredosis accidental de fentanilo, dejó muchas preguntas sin respuesta. Frisach destaca cómo su peculiaridad generó prejuicios y confusiones sobre su identidad y música.
Su conexión con el público español comenzó en 1988 cuando muchos se engancharon al ver aquel icónico concierto en Dortmund retransmitido por TVE. A partir de ahí, Prince se convirtió en un fenómeno cultural difícil de ignorar.
En su libro, Frisach también hace un análisis profundo sobre sus composiciones audaces, donde la falta de líneas de bajo en temas como When Doves Cry o Kiss rompían esquemas establecidos. Su forma de improvisar constante lo definía más como un exigente que como un perfeccionista. Como dice Susan Rogers, su ingeniera de sonido: «Él tiraba adelante; no esperaba».
Parece increíble pensar cómo fue capaz de crear 39 álbumes en apenas 38 años. Es evidente que vivió para explorar y experimentar sin límites.
A través del recuerdo nostálgico pero crítico que plantea Frisach, nos queda claro que el legado musical y social de Prince todavía tiene mucho peso hoy en día. En esta década sin él, reflexionamos sobre qué hubiera hecho ante los retos contemporáneos; seguro habría levantado la voz al ritmo del lema Black Lives Matter.

