El ambiente estaba cargado de emoción y sabor en la Escola d’Hoteleria de les Illes Balears, donde se celebró el tan esperado XI Campeonato de España de Cocina y Repostería. Allí, los chefs no solo compiten; cada plato cuenta una historia. Y vaya que lo hicieron bien. Francisco Capilla García y Antonio García Rodríguez, del equipo de Paradores, se llevaron el galardón más codiciado: el primer premio en la categoría de Cocina con Producto Local. Mientras tanto, Sara Cámara y Teresa Montejo, representando a Castilla y León, demostraron su talento al conquistar el título nacional de Repostería.
Un festín de creatividad y tradición
¿Y qué decir del resto? El segundo puesto en Cocina fue para los chefs Francisco Sayago Hidalgo y Gloria Belén Plaza, mientras que nuestros queridos David Méndez y Kike Erazo brillaron con su tercer lugar. Todo un orgullo para Baleares tener a estos cocineros tan comprometidos con nuestros productos locales. En Repostería, Catalunya se llevó el segundo premio gracias a Gabriela Prudencio y Arnal Solans; mientras que Aragón no se quedó atrás con Aaron Melero y Raquel Hernández ocupando la tercera posición.
No es solo cuestión de premios; aquí hay una gran carga simbólica. Como decía Koldo Royo, presidente de ASCAIB: ‘Este campeonato no es solo una competición, sino un viaje por nuestra cultura gastronómica’. En esta edición participaron más de 140 concursantes, todos ellos venidos desde diferentes rincones del país para mostrar sus habilidades culinarias.
Además, la jornada fue también un homenaje a quienes han dedicado su vida a resaltar lo mejor de nuestra cocina. Personalidades como Carles Gaig fueron reconocidas por su esfuerzo constante en mantener viva la tradición culinaria catalana o Pepe Rodríguez por transformar un legado familiar en algo contemporáneo sin perder sus raíces. Esto va más allá del simple acto de cocinar; es preservar nuestra identidad cultural.
Pues así concluyó una jornada llena no solo de sabores, sino también de emociones compartidas entre todos los participantes y espectadores. La comida une, transforma e inspira; eso es algo que todos entendemos aquí.

