La música tiene el poder de transportarnos, y este pasado domingo, Mallorca se sumergió en una ola de nostalgia al celebrar el legado de The Beatles. El Auditorium de Palma vibró durante más de tres horas con un cartel impresionante de artistas que demostraron que la influencia del cuarteto de Liverpool sigue más viva que nunca. Desde el primer acorde de Twist and shout, interpretado por La Banda de Late Motiv, quedó claro que esta noche iba a ser mágica.
Un repaso a lo mejor del repertorio beatle
Bernat Company, quien organizó este homenaje en el 60 aniversario de los conciertos que dieron en España, prometió una celebración auténtica y vaya si lo fue. Los asistentes pudieron disfrutar de momentos únicos, como ver a Sensy Sadie reunidos y escuchar la potente voz de Alejandra Burgos resonar en el auditorio. Temas icónicos como Can’t buy me love, Help!, y I am the walrus hicieron vibrar a todos los presentes.
A medida que avanzaba la velada, las emociones fluctuaban entre la energía desbordante y momentos más delicados, como cuando Aina Zanoguera cautivó a todos con su interpretación suave acompañada por Gori Matas al piano. La dirección del evento estuvo marcada por la calidez y pasión de Company, quien no dudó en tocar la batería en varios momentos para animar aún más el ambiente.
No faltaron tampoco actuaciones memorables: Victoria Lerma aportó su toque personal con Across the Universe, mientras Rufus T. Firefly junto a La Banda ofrecieron una versión psicodélica de Strawberry Fields. Entre los artistas invitados estaban también Guille Wheel, Julio Molina y Pep Suasi, quienes aportaron su magia particular al evento.
Cerca del final, cuando parecía que todo se acercaba a su fin, el público exigió más tras la actuación de La Granja. Y así fue como culminaron esta fiesta musical con una coral emocionante entonando Hey Jude. En definitiva, un tributo inolvidable que dejó huella en Mallorca y nos recordó lo importante que es celebrar juntos nuestra cultura musical.

