La compañía de teatro La Calòrica, conocida por su esencia mallorquina y su sello catalán, ha decidido dar un paso más allá y lanzarse al mundo del audiovisual. Este próximo 3 de marzo, estrenan Sala polivalent, una serie que promete hacer reflexionar sobre la convivencia entre diferentes realidades en nuestros barrios.
Joan Yago, director y guionista de esta serie junto a Israel Solà, nos comparte su visión: «Los centros cívicos son una representación viva de la diversidad vecinal. Cuando alguien se apunta a una actividad, no elige con quién compartir ese espacio; ahí es donde empieza el verdadero encuentro». Con estos antecedentes, cada episodio se convierte en un viaje a través de distintas temáticas que nos afectan a todos: desde el clasismo hasta la homofobia, pasando por la ecoansiedad y los efectos de la gentrificación.
Una trama rica y profunda
Con un ritmo ágil y dinámico, La Calòrica logra que cada conflicto que surge no quede sin resolver. “A veces los problemas no se solucionan en 20 minutos, pero eso es lo que hace la vida interesante”, dice Yago mientras describe cómo los personajes intentan encontrar puntos en común incluso cuando las diferencias parecen insalvables. Al final del capítulo dedicado al ‘voguing’, los protagonistas deciden irse a un bar para intentar dialogar; un guiño esperanzador sobre la necesidad de consenso en nuestra sociedad.
El equipo ha querido capturar esa esencia mágica de los espacios compartidos donde todos podemos aprender unos de otros. Yago sostiene que «la clave está en aceptarnos mutuamente». Aunque ellos siguen siendo una compañía teatral, esta incursión les ha dejado con ganas de más: “Nos encantaría seguir explorando este formato”. Con influencias como Little Britain o The Office, La Calòrica busca aportar frescura al panorama televisivo mientras rinde homenaje a sus raíces teatrales.