Levantar el trofeo del US Open es un sueño que muchos anhelan, pero hacerlo sin haber pisado las canchas de Montreal o Cincinnati antes, parece un reto de otro mundo. Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, dos de los tenistas más prometedores del circuito, se preparan para enfrentar esta titánica misión en Nueva York. La historia dice que nadie ha conseguido este hito desde que se instauró la serie Masters en 1990.
Bajas inesperadas antes del grande
Parece que el destino les ha jugado una mala pasada a ambos jugadores, quienes han confirmado su ausencia en el Masters 1000 de Cincinnati, programado del 13 al 23 de agosto. Alcaraz ha decidido dar prioridad a su recuperación tras la lesión en la muñeca que lo alejó de las pistas desde el pasado abril. Por su parte, Sinner también se enfrenta a sus propios demonios: un problema en la rodilla derecha le ha mantenido alejado del juego mientras se sometía a pruebas médicas. A pesar de todo, ambos están en la lista para participar en el Grand Slam neoyorquino.
Sin embargo, la sombra de la incertidumbre acecha al murciano, quien lleva ya 116 días sin competir; un parón que no solo es preocupante sino también histórico para él. En contraste, Sinner vuelve con algo más de ritmo tras ganar su cuarto Grand Slam hace apenas un mes en Wimbledon, aunque también llega sin haber jugado sobre pista dura.
Con ambos jugadores listos para enfrentarse al desafío monumental que les espera, todos nos preguntamos: ¿podrán romper las estadísticas y conseguir lo imposible? Solo el tiempo lo dirá.

