En Wimbledon, el ambiente se caldeó y no solo por el sol que iluminaba la pista. Novak Djokovic, tras un partido de esos que dejan huella, se encontró en una divertida comparativa con Leo Messi. Ambos comparten 39 años y un talento descomunal, y el serbio, entre risas, soltó: «A mí me gustaría jugar 90 minutos como él». Y es que no es para menos; después de un maratón tenístico contra Felix Auger-Aliassime que duró más de cinco horas, tenía mucho de qué hablar.
Un partido histórico
Imagínate estar en un duelo donde cada punto cuenta y la tensión se palpa en el aire. Eso fue lo que vivió Djokovic en uno de los cuartos de final más largos que se recuerdan en Wimbledon. Un ‘súper tie break’ y una batalla a cuerpo limpio donde se jugó hasta casi la medianoche. En medio del cansancio, Nole soltó algo revelador: «He jugado más partidos bajo techo que al aire libre», refiriéndose a las tres veces que tuvo que pedir ayuda a las luces artificiales para terminar su encuentro.
No obstante, la emoción también vino acompañada de cierta frustración. Estuvo a nada de ver cómo su partido era interrumpido por esa regla tan estricta sobre horarios en Wimbledon. Pero ahí estaba él, resistiendo y mostrando su garra ante cada saque y golpe. Y aunque se compare con el fútbol argentino gracias a Messi –quien brilló recientemente ante Egipto–, Djokovic dejó claro su orgullo por haber sido parte de “un partido histórico”. Al final del día, ya sea con raqueta o balón, todos buscamos dejar nuestra marca.

