La aventura de Rafa Jódar en Wimbledon ha llegado a su fin, y lo ha hecho tras un intenso enfrentamiento contra el japonés Shintaro Mochizuki. El madrileño, después de tres horas de juego, se despidió con un marcador de 1-6, 7-6(5), 6-4 y 6-4. A pesar de haber comenzado el partido con fuerza, los errores no forzados fueron una carga demasiado pesada que acabó pesando en el resultado.
Un debut prometedor pero desafiante
Esta era la primera vez que Jódar probaba la hierba británica como profesional, y aunque su paso por Wimbledon fue breve, hay que recordar que llegó aquí después de tener que renunciar a otros torneos importantes debido a una lesión. Mochizuki, quien llegó desde la fase previa y ocupa el puesto 151 del ranking mundial, mostró por qué había ganado sus cinco partidos anteriores. Para muchos aficionados al tenis fue sorprendente ver cómo un joven español como Jódar caía ante alguien tan mal clasificado; sin embargo, este es un deporte lleno de sorpresas.
A lo largo del encuentro, Jódar fue variando su rendimiento. Comenzó arrollador, logrando un esperanzador 6-1 en el primer set. Pero poco a poco esa chispa se apagó mientras Mochizuki empezó a mostrar su mejor versión. Y es que jugar más de una hora extra en su anterior partido contra Pablo Carreño pasó factura; se notaba cansado frente a un rival descansado.
El ambiente en la pista era electrizante. Hasta Naomi Osaka hizo acto de presencia para animar a su compatriota. No obstante, las ilusiones del joven español comenzaron a desvanecerse cuando Mochizuki tomó las riendas del juego. Tras perder una oportunidad crucial para cerrar el tercer set a favor, los nervios y los tropiezos empezaron a acumularse: nada menos que 52 errores no forzados, una auténtica losa sobre sus hombros.
A pesar de esta caída prematura en Wimbledon, hay futuro para Rafa Jódar: su próxima cita será en el Open 500 de Washington entre el 27 de julio y el 2 de agosto. La nueva generación sigue dando pasos firmes y aunque esta vez no pudo ser, ¡seguro que volverá con más fuerza!

