Rafa Jódar, el joven tenista madrileño, ha llegado a la gira de hierba que culmina en Wimbledon con un parón forzado por una molestia abdominal. Aquel dolor le hizo dar un paso atrás y tomar una decisión crucial: ‘Me hice una resonancia y era mejor parar’. Y así lo hizo. Tras perderse torneos como Queen’s y Eastbourne, Rafa supo que su salud debía ser prioridad.
Una pausa necesaria
El jugador, consciente del ritmo frenético del circuito, enfatiza que ‘cuando no hay salud, no puedes jugar al tenis’. En sus propias palabras, siempre cuenta con el apoyo de su padre en la prevención de lesiones. Así fue como decidió parar durante una semana para recuperarse adecuadamente antes de lanzarse al césped londinense.
Su viaje a Barcelona el 16 de junio para consultar con el doctor Ángel Ruiz Cotorro reveló un edema que requería tratamiento conservador. Pero ahora, tras esa pausa valiosa, está listo para debutar en Wimbledon contra el británico Felix Gill este lunes. La paciencia ha dado sus frutos y Rafa está preparado para dejarlo todo en la cancha.

