El tenista alemán Alexander Zverev ha compartido con Sky Sports Alemania cómo vivió la semana más intensa de su carrera cuando se convirtió, casi de repente, en el gran favorito para llevarse Roland Garros. «Cuando Sinner perdió, no pegué ojo esa noche. Menos mal que mi partido contra Quentin Halys fue al día siguiente por la noche; pude descansar durante todo el día. Pero, ¿qué ocurrió durante esas horas? ¡Djokovic también cayó! El partido contra Halys fue sin duda el peor que jugué en el torneo», confiesa Zverev con una sinceridad desgarradora.
La presión del favoritismo
Zverev reconoce que ser el primer cabeza de serie era algo completamente nuevo para él: «Fue la semana más estresante que he tenido en mi vida, lo admito. De repente, me encuentro como el favorito en un Grand Slam; si jugaba bien, sabía que podía ganar. Lo manejé bastante bien hasta llegar a la final. Ahí sí estaba nervioso, pero aun así logré jugar mi mejor tenis en los momentos cruciales».
También tuvo palabras para aquellos que minimizan su triunfo por las ausencias de otros favoritos: «Muchos dicen: ‘Sinner perdió, Alcaraz ni apareció’. Pero yo he tenido mi ración de mala suerte en los Grand Slams. A veces hay que aceptar un poco de suerte; estoy más que feliz con ello».
Tras este hito en su carrera, siente un peso menos sobre sus hombros: «Mentalmente esto cambiará las cosas. Si algún día compito en una final contra Sinner o Alcaraz y no sale como espero, ya sé lo que es ganar un Grand Slam. Nadie puede quitarme eso».
Zverev también se ha defendido ante las críticas hacia su padre como entrenador: «Tuve problemas físicos todo el año y ahí es donde viene la culpa del entrenador. No importa cuán bueno sea si no estoy sano». Y añade con ironía: «Si pierdo dos partidos me piden hasta un nuevo perro; si gano soy un héroe».
Cualquiera podría pensar que Zverev prefiere otro tipo de trofeo; sin embargo, deja claro: «Si me dan a elegir entre un oro olímpico y cualquier otro título importante, me quedo con lo primero. Ganar unos Juegos Olímpicos es increíblemente difícil y significa representar a tu país».

