En una tarde que prometía ser histórica para Rafa Jódar, el tenista de Leganés se enfrentó a un rival complicado y, al mismo tiempo, a un curioso malentendido. Tras más de tres horas de intensa batalla en la pista de Roland Garros, Jódar logró alcanzar por primera vez en su carrera la tercera ronda de un ‘Grand Slam’. «Ha sido un rival muy duro. Duckworth jugó fenomenal desde el segundo set. Tuve que sacar lo mejor de mí para ganar», confesó, todavía con la adrenalina a flor de piel.
Malestar y comunicación
Aunque el triunfo era dulce, no todo fue fácil. Jódar mencionó unas molestias en su pierna izquierda, pero las restó importancia: «Son cosas del juego. No ha sido por la caída; llevamos mucho tiempo compitiendo». Pero lo que realmente sorprendió fue su anécdota sobre un ‘warning’ que recibió durante el partido. «A los cinco minutos, estaba en el baño y no podía quitarme la etiqueta de la zapatilla. Se lo dije a mi acompañante y se puso nervioso; no avisó al juez. Así que sí, hubo falta de comunicación, pero yo supo manejarlo», relató con una sonrisa.
El tenista reflexionó también sobre esta temporada: «Este año es para aprender mucho; no voy a ganar todos los partidos». Y es cierto que tuvo sus oportunidades: «Tuve muchas bolas de break, pero él jugó bien; mis errores fueron solo dos o tres». Con esa mezcla de autocrítica y optimismo, Jódar sigue adelante con su camino en el tenis.

