En un día que muchos recordarán, Martín Landaluce ha dejado su huella en el Masters de Roma. Este martes, el joven español logró superar al serbio Hamad Medjedovic con un contundente 7-5 y 6-4, convirtiéndose en el primer jugador nacido en 2006 o después en alcanzar esta fase tanto en tierra batida como en pista dura. ¡Menuda hazaña!
Un camino lleno de sorpresas
A sus 20 años, Landaluce, que ocupa el puesto 94 del ranking ATP, llegó a Roma como ‘lucky loser’ tras una inesperada derrota ante el italiano Andrea Pellegrino. Sin embargo, no se dejó desanimar. En su regreso triunfante al torneo, eliminó al croata Marin Cilic y luego al italiano Mattia Bellucci. Cada partido fue un paso más hacia la gloria.
El encuentro entre estos dos talentos emergentes estuvo marcado por la intensidad. Landaluce brilló físicamente y mentalmente frente a un Medjedovic que ya había dado todo antes de este choque. De hecho, el serbio incluso vomitó antes de ganar su anterior partido. Mientras tanto, nuestro tenista madrileño no solo rompió el saque de su rival varias veces; también encandiló a la multitud del Foro Itálico, que lo vitoreaba y le brindaba su apoyo incondicional.
Saliendo de la pista con una sonrisa amplia, Landaluce reflexionó sobre su impresionante semana: «¿Quién me hubiera dicho unos días antes que estaría jugando unos cuartos de final en tierra? Una semana increíble, de las mejores de mi vida». Y no es para menos; este chico está demostrando que tiene madera para grandes cosas.
Ahora avanza a los cuartos por segunda vez en su carrera dentro de un Masters 1.000 y es la primera vez que lo hace sobre arcilla. Sin duda, esto confirma que estamos ante una gran promesa del tenis español. Con esta victoria asegurada tras una hora y cuarenta y ocho minutos intensos de juego, Landaluce puede mirar hacia adelante con optimismo; ya ha ascendido al menos hasta el puesto 66 del ranking.

