El joven tenista italiano Jannik Sinner ha tenido que enfrentar una pregunta curiosa en su última rueda de prensa. En un ambiente cargado de admiración, le preguntaron si alguna vez había sentido la necesidad de esconderse detrás de un nombre falso o incluso usar una peluca para pasar desapercibido entre sus fans. Y su respuesta fue clara: «¿Usar peluca? No, en mi familia somos muy normales».
Una vida sin estridencias
Sinner, con esa sinceridad que lo caracteriza, dejó claro que no busca el anonimato a toda costa. «No es que todo haya llegado de repente», explicó, mostrando cómo su fama ha ido creciendo poco a poco. Para él, la clave está en manejar las cosas con naturalidad. «Proteger a mi familia es lo más importante», añadió, recordando lo incómodo que puede ser cuando los focos se dirigen hacia ellos y no hacia él.
Y es que el tenista sabe bien lo que significa ser reconocido; por eso se sorprende al ver tanto entusiasmo a su alrededor. «Siempre me asombra ver cuánta gente viene a apoyarme», confesó. A pesar del éxito y la atención mediática, Sinner insiste en que nada ha cambiado en su vida ni en la de los suyos. Se considera una persona normal y cree firmemente que eso es algo positivo.

