El verano ha llegado a su fin y con él, el mercado de fichajes ha dejado huella en el Real Mallorca. Luis García, al mando de este nuevo proyecto, cuenta ahora con una plantilla renovada de 29 futbolistas, lista para afrontar la intensa temporada en Segunda División y con la ambición del ansiado ascenso a Primera.
Este año, el club ha decidido no dejar nada al azar. Lejos de esperar hasta el último momento para cerrar las incorporaciones, Pablo Ortells, el director deportivo, se ha movido rápido. Trece nuevos fichajes han llegado a la isla mientras que otros tantos han dejado el equipo. A diferencia de años anteriores donde se buscaba esa pieza mágica casi a última hora, esta vez todo fue más estratégico.
Una plantilla amplia y prometedora
Pero eso no es todo. En un movimiento sorprendente y veloz, Guille Fernández se ha sumado al plantel justo antes del cierre del mercado. Con un precio cercano a los tres millones y una firma que le ata hasta 2031, este joven talento de La Masía tiene grandes expectativas sobre sus hombros pese a su inexperiencia en el fútbol profesional.
Con tres porteros, nueve defensas, doce centrocampistas y tres delanteros, además de algunos jugadores que podrían alternar entre el primer equipo y el filial, Luis García tiene un abanico amplio para trabajar. Sin embargo, tener tantos efectivos puede ser tanto una bendición como una carga; manejar los egos y motivaciones será clave para sacar lo mejor de cada uno.
A pesar del notable desembolso por las ventas de figuras importantes como Muriqi o Samu Costa, la mayoría de los nuevos jugadores han llegado mediante cesiones con opciones futuras de compra. Solo Adrián Fuentes, Josep Cerdà y Guille Fernández han costado traspasos directos. Esta estrategia parece diseñada no solo para reforzar al equipo sino también para cuidar los límites salariales en caso de que la temporada no vaya según lo planeado.
A medida que avanza la competición, ahora es momento de ver si este rompecabezas armado por Ortells y García logra cumplir con las altas expectativas: lograr ese deseado ascenso a Primera División. El tiempo dirá si estas decisiones valen su peso en oro o si acabarán siendo un simple sueño tirado a la basura.

