Guille Fernández, el nuevo fichaje del Mallorca, está desbordante de emoción. Con una sonrisa que no puede ocultar, el joven centrocampista ha dejado claro que llevar la camiseta bermellona es un sueño hecho realidad. «Estoy muy contento y muy orgulloso de poder ponerme esta camiseta», confesó al club tras cerrar su etapa en el FC Barcelona.
Un proyecto ilusionante
La decisión de unirse al Mallorca no ha sido casualidad. Guille se siente atraído por la juventud y el estilo de juego del equipo. «El proyecto que tiene el equipo y la manera de jugar son aspectos que me han convencido», afirmó con determinación. Además, el contacto directo con el entrenador, Luis García, ha sido clave para él. «Desde el primer momento me ha transmitido confianza; su mensaje fue claro: ven con ganas», relató.
Es consciente de que este nuevo capítulo en su carrera no será fácil. Competir por un lugar en un equipo cuyo objetivo es ascender a Primera División requiere esfuerzo y dedicación. Sin embargo, Guille está dispuesto a aprender y dar lo mejor de sí mismo: «Estoy aquí para aprender de todos los jugadores». Aunque aún no ha tenido la oportunidad de conocer personalmente a sus compañeros, confía en que la adaptación será rápida gracias a las referencias positivas que ya tiene sobre varios futbolistas del vestuario.
Consciente de lo que espera alcanzar durante su tiempo en la isla, Guille dejó claro cuáles son sus metas: «Espero cumplir las expectativas y los objetivos que tiene el equipo». La ambición está presente en cada una de sus palabras, reflejando su deseo sincero por contribuir al éxito del Mallorca.

