Esta noche, a las 20:00 horas en España (21:00 en Turquía), Vedat Muriqi ha pisado el suelo de Estambul. El delantero kosovar llegó al aeropuerto Sabiha Gökçen, donde le esperaba una multitud de aficionados que no dudaron en vitorear su nombre. Entre gritos de alegría y aplausos, Muriqi posó con la bufanda del Fenerbahçe, el equipo que parece ser su nuevo hogar por varias temporadas, siempre y cuando no surjan contratiempos inesperados.
La llegada del Pirata
Miembros del Consejo de Administración del Fenerbahçe y su director deportivo, Ouz Çetin, estuvieron allí para recibirle. La felicidad del delantero era palpable; se le veía radiante mientras saludaba a los seguidores que se habían agolpado tras las vallas. Este encuentro no solo es un sueño cumplido para él, sino también una gran noticia para el club turco que ha puesto todas sus esperanzas en este fichaje.
Muriqi, quien ha sido el segundo máximo goleador de la Liga española con 23 goles, llega a Estambul después de haber alcanzado un acuerdo con el club. Este traspaso se cerrará por unos 15 millones de euros y marca el regreso a la presidencia de Aziz Yildirim, quien ha hecho grandes promesas a los aficionados tras ser elegido recientemente.
Después de unas vacaciones merecidas, ahora Muriqi se enfrenta a la revisión médica necesaria antes de firmar oficialmente. Mientras tanto, los hinchas siguen mostrándole su apoyo incondicional. A pesar de la tristeza que puede causar su salida del Mallorca —donde fue ídolo— hay una sensación colectiva de esperanza entre los aficionados turcos sobre lo que vendrá.

