Resulta curioso, pero esta vez Pablo Ortells ha decidido moverse rápido en el mercado. El director deportivo ha puesto su mirada en Martín Demichelis, quien será el encargado de liderar un ambicioso proyecto que busca regresar a la Primera División de inmediato. ¿Acertará con esta elección? Solo el tiempo lo dirá. Lo que es indiscutible es que el técnico argentino tiene un conocimiento del vestuario bastante profundo y llega con más información para tomar decisiones cruciales que cualquier entrenador recién llegado.
Un camino lleno de desafíos
Aunque tiene experiencia y conocimientos del fútbol de élite, enfrentarse a la Segunda División es otro cantar. Esta etapa será una lección para Demichelis, quien proviene de River Plate y se verá inmerso en una categoría radicalmente diferente a la Primera. No podemos culparlo del descenso; sería injusto incluirlo en el mismo saco que algunos jugadores o incluso con Ortells, ya que las decisiones tomadas no siempre fueron las adecuadas ni a la hora de motivar al equipo ni en cuanto al planteamiento táctico.
No obstante, hay que reconocer que Demichelis aportó un aire renovado a los bermellones, logrando sumar puntos y ganándose la confianza de gran parte del mallorquinismo. Pero ahora comienza casi desde cero. Me gustaría ver si puede demostrar más sensatez que Andy Kohlberg, el propietario del club, quien comentó recientemente querer ser un «club de Primera en Segunda», una frase que no hace más que reflejar cierta falta de entendimiento sobre la realidad actual.
El Mallorca deberá invertir mucho dinero para afrontar esta nueva temporada; sin embargo, eso no garantiza nada, como bien sabemos año tras año. Estoy seguro de que Demichelis mantendrá su discurso optimista y firme, algo fundamental para evitar distracciones dentro del vestuario.
Ahora toca decidir quiénes están dispuestos a aceptar su papel en Segunda, aprovechar económicamente a aquellos cuyo mercado permita vender y desprenderse de quienes no tienen cabida. Después vendrá lo complicado: fichar inteligentemente y construir un grupo sólido tanto dentro como fuera del campo.

