Este domingo, el Mallorca se enfrenta a uno de esos partidos que pueden definir no solo una jornada, sino toda una temporada. En el campo del Levante, ambos equipos luchan con uñas y dientes por la permanencia en Primera División. Y ojo, porque este duelo tiene un aire de final donde cualquier error puede costar caro.
Un historial complicado pero con recuerdos dorados
Cuando miramos hacia atrás, la historia no es precisamente amable con los bermellones en sus visitas a Valencia. De hecho, solo han conseguido salir victoriosos una vez en toda su trayectoria en Primera División ante el Levante. Fue un lejano 15 de octubre de 2006, cuando Juan Arango hizo vibrar a los aficionados al marcar el único gol del encuentro y sellar un 0-1 que aún resuena en la memoria de muchos. Desde entonces, las cosas han ido cuesta abajo; frustraciones tras frustraciones han marcado sus visitas.
La última derrota fue un duro 2-0 el pasado enero de 2022, y antes de eso, ya habían caído por 2-1 durante la temporada 2019/20. La lista sigue: un sonoro 4-0 en 2012 y otros empates que no lograron hacer olvidar las caídas ante un rival que se ha convertido casi en un verdugo.
A pesar de todo esto, hay destellos de esperanza. Recordemos ese mágico día del 17 de abril de 1960, cuando el Mallorca celebró su primer ascenso a la máxima categoría al vencer por 1-2 al Levante. Ese triunfo se ha convertido en parte esencial del ADN del club y contrasta con las dificultades que han tenido desde entonces para conseguir buenos resultados allí.
Afrontando este partido crucial con nervios y expectativas altas, sabemos que cada punto cuenta más que nunca. Ganar sería dar un paso gigante hacia la salvación y también podría ser la oportunidad perfecta para romper esa racha negativa histórica. Sin duda alguna, la afición está lista para apoyar; incluso algunos valientes se despidieron del equipo antes de viajar a Valencia gritando: «¡Sí se puede!» Con tanto en juego, todos esperamos ansiosos lo que sucederá sobre el césped.

