La tristeza y la desilusión se palpaban en el ambiente tras la rueda de prensa de Antonio Vadillo, técnico del Palma Futsal, después de que su equipo dijera adiós a la Supercopa de España. La derrota ante ElPozo Murcia fue dura, especialmente por cómo se desarrolló el partido. En la segunda parte, los murcianos arrasaron con un parcial contundente de 5-1 que dejó muy poco margen para las esperanzas.
Un partido que duele
Vadillo no ocultó su decepción al explicar que aunque el equipo había mantenido una buena base del año pasado y todo parecía más sencillo, se encontraron con un rival mucho más compacto. «Ellos han sabido sufrir y nosotros no», lamentaba el entrenador andaluz. Y claro, ese tipo de partidos deja un sabor amargo; uno esperaba una lucha más equilibrada.
A pesar de generar numerosas oportunidades, Vadillo destacó que lo triste es que no lograron concretarlas. «Hemos tenido chances clarísimas pero encajamos goles con demasiada facilidad», señalaba con frustración. La primera parte había sido prometedora, pero todo se desmoronó al recibir esos goles en momentos clave.
Aparte del juego y las decisiones tácticas, también hay que hablar de la suerte: varios postes fueron testigos silenciosos de lo que pudo ser un gol para el Palma. Pero eso ya son excusas; lo importante es aprender y crecer a nivel defensivo y mental.
En cuanto a comparaciones con sus logros europeos, Vadillo recordó que la plantilla ha cambiado bastante en los últimos años. Aunque llegaron a la final el año pasado, siempre parece haber esa carga adicional cuando se trata de competiciones nacionales. Encajar tres goles en momentos críticos pesa mucho y es algo que deben trabajar para seguir avanzando.

