En un rincón de Mallorca, el 22 de noviembre se prepara algo grande. Lucas Aveldaño, conocido por su paso por el Real Mallorca, ha dejado atrás los campos de fútbol y se ha adentrado en el mundo del running, llevando consigo una pasión desbordante por el deporte y la convivencia. El recinto de Son Fusteret será el escenario donde se darán cita corredores de todos los niveles, en una jornada que promete ser mucho más que una simple carrera.
Una nueva forma de competir y conectar
Aveldaño ha encontrado en las carreras no solo un nuevo reto personal, sino también una oportunidad para unir a la comunidad. Después de experimentar la soledad que puede dejar la meta vacía tras cruzarla sin más, decidió organizar un evento que invite a disfrutar más allá del cronómetro. «Queremos que la gente no solo compita, sino que siga compartiendo momentos después de correr», comenta con entusiasmo.
La propuesta incluye dos distancias: 5 y 10 kilómetros, además de carreras infantiles gratuitas donde los peques también recibirán su medalla al finalizar. La idea es clara: crear un ambiente familiar donde padres e hijos puedan disfrutar juntos. «Que cada uno corra a su ritmo; lo importante es vivirlo como una experiencia», añade Aveldaño.
No solo se trata de correr; habrá actividades para todos los gustos: desde música hasta gastronomía y espacios recreativos. Y todo ello en una carpa capaz de acoger a 8.000 personas, creando un entorno festivo ideal para compartir risas y recuerdos. La jornada comenzará a las 9:30 horas y se extenderá hasta las 17:00 horas, con entrada libre incluso para quienes no participen en las pruebas deportivas.
Aveldaño está decidido a convertir este evento en un referente en la isla. Ya ha demostrado su compromiso con proyectos solidarios y ahora busca reunir a familias y aficionados al deporte bajo un mismo techo. «Los invito a venir, tanto si corren como si no; simplemente disfruten del día», concluye con una sonrisa esperanzadora.

