Enric Mas, el ciclista de Artà, no podía ocultar su felicidad al terminar una etapa que le deja como ganador virtual de la Vuelta a España. Se notaba que la emoción le invadía mientras hablaba con Televisión Española. Sabía que aún quedaba una última etapa, pero ese momento tan especial lo llenó de satisfacción tras tantos años persiguiendo un sueño.
“Ha sido un día espectacular”, decía Mas con esa chispa en los ojos. “Mañana también cuenta, eso es cierto. Pero hoy quiero disfrutar, compartir con mi equipo y ver a mi familia y amigos que han venido desde Mallorca”. El mallorquín estaba decidido a saborear cada instante.
Un camino lleno de obstáculos y sacrificio
Mientras reflexionaba sobre sus años de esfuerzo, recordó todas esas veces en las que se quedó a las puertas del triunfo. “No sé si me lo debía o no”, confesó con sinceridad. “He estado cerca varias veces, he pegado en el palo y ahora, después de tanto sufrimiento, ha valido la pena”. Cada caída y cada intento fallido parecían desvanecerse ante este logro.
Mas también se acordó de aquellos que han estado a su lado durante toda su carrera: “Me he emocionado pensando en todos los que me han apoyado. No sé si merezco esto o no, pero he dado todo por lograrlo”. Y así fue como un día cargado de emociones culminó en esperanza y alegría para el ciclista balear.

