El espectáculo de La Vuelta sigue su curso, y en esta ocasión, el protagonista indiscutible ha sido Enric Mas, quien durante la 12ª etapa dejó claro que va a por todas. Este mallorquín del Movistar Team se lanzó con determinación en una ruta de 167 km entre Vera y Calar Alto, ampliando su ventaja sobre rivales como Gall y Roglic. A más de 11 kilómetros del final, Mas dio un golpe sobre la mesa, cruzando la meta con una diferencia de 27 segundos que le otorga casi dos minutos en la general. ¡Y eso que aún sigue luciendo el maillot rojo!
Un día para recordar entre paisajes almerienses
La etapa fue un auténtico viaje cinematográfico desde la playa hasta las montañas de Almería. Con paisajes dignos del ‘Far West’, los ciclistas se enfrentaron a un terreno complicado donde una fuga de 26 corredores, incluyendo nombres como Van Aert o Buitrago, intentó marcar el ritmo. En este escenario lleno de tensión y emoción, Mas no solo defendió su posición; lo hizo con estilo.
Bajo el abrasador sol del Desierto de Tabernas, cada pedalada parecía tener sabor a victoria. Mientras algunos luchaban por puntos azules, otros se preparaban para lo inevitable: Enric estaba decidido a seguir brillando. Con un calor que hacía sudar incluso al más fuerte, él encontró el refugio perfecto para demostrar su valía.
No fue fácil; hubo momentos críticos cuando las fuerzas flaqueaban y los ataques arreciaban, pero gracias al apoyo de su equipo logró mantener a raya a sus competidores más cercanos. Al llegar al observatorio de Calar Alto, Enric comenzó a elevarse por encima del resto. Sin mirar atrás tras su ataque decisivo a solo 12 kilómetros de meta, sembró dudas en sus rivales.
A medida que se acercaba el final del recorrido, quedaba claro: Enric Mas no está aquí solo para participar; está aquí para ganar. «Estamos sólidos y tenemos ganas», declaró después de la carrera mientras compartía su satisfacción por haber seguido la estrategia perfecta junto a García Pierna. Con una mirada ambiciosa hacia el futuro y casi dos minutos sobre Roglic y Gall en la general, está claro que tiene todo lo necesario para tocar el cielo.
Afrontamos ahora dos etapas más desafiantes antes de alcanzar otro gran objetivo. La próxima cita promete ser larga e intensa con un recorrido sinuoso entre Almuñécar y Loja que nos dejará sin aliento.

