Alan Ferreira, ese luchador hispano-brasileño de Santa Ponça, ya tiene la vista fija en lo que ha sido el motor de su vida estos últimos meses. Con un espíritu combativo y un entrenamiento a sus espaldas en el gimnasio Shinkai, se prepara para hacer las maletas rumbo a Las Vegas, donde el 4 de septiembre se celebrará el Campeonato del Mundo Máster de jiu-jitsu brasileño. Una cita que promete ser todo un espectáculo con más de 6.100 deportistas listos para darlo todo.
Preparación impecable y motivación al máximo
Ferreira llega a Estados Unidos con la moral por las nubes, después de haber tenido una preparación sin lesiones y rodeado por su equipo del AF Team. «La verdad es que he tenido una preparación buenísima», comenta con entusiasmo. Y no es para menos; este luchador está convencido de que tiene todas las papeletas para salir vencedor. Tras proclamarse campeón de España en marzo y conseguir el título europeo en Barcelona, donde venció nada menos que al italiano Bruno Ivan Tomasetti en la final, Alan sabe que está en un gran momento.
No solo sus logros individuales destacan; su amor por el jiu-jitsu se traduce también en el éxito colectivo del AF Team. La actuación brillante en el I Trofeu Ciutat de Palma reafirma que están haciendo bien las cosas en Santa Ponça. «Los triunfos míos y los de mis compañeros son parte del mismo camino», explica Ferreira con humildad.
Sin embargo, ahora le espera una categoría repleta de 31 luchadores competitivos, y él es consciente del reto monumental que tiene ante sí. «El Mundial no va a ser nada fácil», advierte con sinceridad. Pero no se amedrenta; está dispuesto a dejarlo todo sobre el tatami: «Voy a dar lo mejor de mí para lograr ese título mundial tan ansiado».
Este campeonato reunirá durante tres días a competidores venidos de todas partes del mundo en el Las Vegas Convention Center. Ferreira, armado con toda la experiencia acumulada durante su carrera pero también con esa hambre insaciable por ganar, se siente listo para escribir otro capítulo glorioso.
Detrás de cada golpe hay apoyo incondicional: Alan no olvida mencionar a quienes han hecho posible su participación: Tattoo Nation, TigerTiger y Lázaro Lucio son sus patrocinadores fundamentales, junto al respaldo diario de su esposa Katie Salila. Con todo esto respaldándole y sin contratiempos físicos que le impidan rendir al máximo, Alan Ferreira aterriza en Las Vegas preparado para conquistar el mundo.

