El balonmano español vive un momento de gloria, y la Selección Española juvenil se ha encargado de recordárnoslo. En una noche mágica en Pitesti, Rumanía, las chicas dirigidas por Cristina Cabeza levantaron el trofeo que las acredita como campeonas del mundo sub-18. Una hazaña que nos llena de orgullo y emoción.
Enfrentándose a un equipo montenegrino en la final, la tensión se podía cortar con un cuchillo. A mitad de la segunda parte, parecía que el sueño se desvanecía, pero estas guerreras no estaban dispuestas a rendirse. Desde 2024, España había iniciado su reinado en esta categoría y ahora se convertía en la segunda selección capaz de ganar dos títulos seguidos; algo que solo había logrado Rusia en 2016 y 2018. ¡Qué grandeza!
Un partido lleno de emociones
El inicio del encuentro fue complicado; los nervios jugaban malas pasadas y tardamos casi seis minutos en ver el primer gol. Montenegro tomó ventaja con un claro 0-3, pero poco a poco nuestras jugadoras fueron encontrando su ritmo. Iraia Berroeta comenzó a brillar y Rebeca Secades hizo paradas cruciales para mantenernos en juego.
A pesar de ir al descanso con una ligera desventaja (11-12), el verdadero espectáculo comenzó tras la reanudación. Con un marcador adverso de 17-20 a favor de Montenegro, Cristina Cabeza tomó las riendas del partido al adelantar la defensa y optar por jugar con siete contra seis. Esta estrategia cambió el rumbo del encuentro.
De repente, España encontró su esencia y logró igualar el partido a cinco minutos del final (22-22). Y ahí fue cuando todo estalló: encadenamos seis goles sin respuesta para dejar el marcador en un contundente 26-22. Lucía Calleja rompió el empate desde los siete metros, Edurne Donderis amplió la ventaja y Erika Vladu sentenció el destino con su gol.
Montenegro pudo hacer poco más que maquillar el resultado hasta llegar al definitivo 26-23. Calleja brilló como máxima goleadora española con seis tantos, mientras que Berroeta sumó cinco y Secades cerró su actuación con diez paradas impresionantes. La mejor jugadora del encuentro fue Elene Fresco, quien demostró ser fundamental para alcanzar este hito.

