Este fin de semana, Santanyí se llenó de emoción y adrenalina al convertirse nuevamente en el corazón del squash balear. Después de una década sin escuchar el sonido característico de las pelotas rebotando en las paredes, este torneo ha regresado con más fuerza que nunca, dispuesto a recuperar su lugar en el calendario deportivo y a ser una cita obligada para todos los aficionados a este apasionante deporte.
Un evento lleno de energía y buen rollo
La expectación que se había creado durante semanas finalmente dio sus frutos, convirtiendo el campo de fútbol de Cala d’Or en un verdadero espectáculo. Con 25 participantes venidos desde rincones tan diversos como Ibiza, Andorra y Bilbao, la competencia fue feroz pero siempre rodeada de un ambiente espectacular. Los gritos de apoyo y los aplausos resonaban entre los espectadores, quienes disfrutaron cada punto con intensidad.
Entre los jugadores, Hug Massuti destacó por su impresionante forma física y técnica. En la final, no dejó dudas al vencer al británico John Perry con un contundente 3-0; aunque este último luchó hasta el último momento, demostrando que el amor por el squash no conoce fronteras ni edades. En cuanto al tercer puesto, Marc Beaton logró subir al podio después de que Iván Vergottino tuviera que retirarse por lesión en un partido muy reñido.
No podemos olvidar agradecer a todas aquellas personas e instituciones que han hecho posible este regreso tan esperado. Desde los patrocinadores hasta el Ayuntamiento de Santanyí, su apoyo ha sido fundamental para dar vida a esta competición histórica. Ahora, con el viento a favor tras este exitoso retorno, la organización ya mira hacia adelante con optimismo: ¡que venga la próxima edición! El legado del squash en Santanyí está más vivo que nunca.

