En una jornada que parecía complicada, Roberto Veiga se presentó en Albi, Francia, decidido a dejar huella. A pesar de las molestias físicas que le atormentaron días antes, este cántabro afincado en Mallorca no solo se lanzó al agua, sino que arrasó con siete medallas, reafirmando su título como uno de los mejores representantes de los cuerpos de seguridad en natación.
«La sobrecarga en el sóleo me generó cierta incertidumbre», confiesa Roberto. Pero gracias a la dedicación y apoyo de su hermana Fátima, quien lo ayudó con fisioterapia, logró salir adelante. Y sí, ¡lo hizo! Superó sus propias expectativas y se alzó con un póker de oros en sus especialidades: 100 obstáculos, 50 mariposa, 100 crol y 400 crol. Además, sumó dos platas y un bronce que decoraron aún más su palmarés.
Un espíritu indomable
Aunque tiene 33 años, Roberto no se siente limitado por la edad. «No he tocado techo», afirma con determinación. La ambición lo lleva a seguir entrenando y compitiendo al máximo nivel porque sabe que aún hay margen para mejorar tanto física como técnicamente. Los EuroGames han sido para él una experiencia única: «Una de las más completas de mi vida».
Después del esfuerzo titánico realizado y tras haber dejado todo en la piscina, ahora toca bajar el ritmo y descansar un poco. Pero no por mucho tiempo; ya tiene la vista puesta en sus próximos grandes retos: el Campeonato de Europa en octubre y el Mundial en marzo en Australia. Un verdadero ejemplo de perseverancia que nos recuerda que siempre hay más por lograr.

