El Gran Premio de Italia ha traído consigo una nueva decepción para Fernando Alonso y su equipo, Aston Martin. Este domingo, el asturiano no saldrá desde la parrilla como todos esperaban, sino que lo hará desde la calle de boxes. Todo esto, debido a los problemas detectados en su motor Honda justo antes de su último intento durante la clasificación.
Alonso había marcado un crono que lo posicionaba en el 21º lugar del día, superando solo a Lance Stroll. Con las sanciones impuestas a Kimi Antonelli, Liam Lawson y Alex Albon, tenía la oportunidad de mejorar su posición, pero finalmente no será así. El piloto español ya ha enfrentado esta situación anteriormente en circuitos como Barcelona, y es frustrante ver cómo se repite el mismo guion.
Un motor que sigue dando dolores de cabeza
Honda comunicó que tras el toque de queda impuesto por la FIA luego de la clasificación, revisaron el coche de Alonso. La avería del motor les dejó sin tiempo para realizar un último intento y eso ha desencadenado este nuevo contratiempo. «Estamos revisando datos», afirmó Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda, mientras confirmaba que los problemas están relacionados con varios componentes clave del motor.
A medida que se presentan estos inconvenientes nuevamente con la unidad de potencia mejorada presentada en Zandvoort, parece claro que hay algo más profundo fallando. En Italia, las largas rectas hacen aún más evidente la falta de rendimiento del motor. Alonso expresó su preocupación al llegar a Monza: «Lo arreglarán al 100%, pero espero que no pase otros cinco o seis años como la última vez».
No cabe duda de que este mensaje también refleja sus expectativas como piloto dentro del equipo Aston Martin; no quieren volver a estar tan alejados como antes. Con solo tres puntos sumados hasta ahora por parte de Alonso y con un cliente directo como Alpine liderando carrera tras carrera, parece que los británicos tienen mucho trabajo por delante si quieren revertir esta situación.

