El Gran Premio de Italia ha dejado a todos boquiabiertos, y es que Pierre Gasly ha logrado una pole position que no se veía desde los tiempos de Fernando Alonso. En un circuito como Monza, donde la historia y la velocidad se entrelazan, el francés se ha colocado primero con su Alpine en una clasificación digna de una película animada.
Es cierto, Monza ya no es el templo de la velocidad que solía ser, pero este lugar sigue siendo un sinónimo de emoción. La alegría estalló en el equipo tras ver cómo Gasly rompía los cronos establecidos por los favoritos, justo después de que se conociera que habían perdido un importante punto en las oficinas. Como si fuera una especie de cuento moderno, nuestro protagonista del día ha devuelto a Enstone al podio. Y vaya forma de hacerlo.
Un momento histórico para Gasly y Alpine
No es común ver a Alpine brillando así; esta es su primera pole desde que se unieron a la firma francesa y lo han logrado en su primer año usando unidades Mercedes. Para encontrar un precedente similar hay que retroceder hasta 2009, cuando Alonso dejó huella con su Renault en Hungría. Aquel día tuvo su propio toque mágico: nadie sabía realmente cuál era su puesto debido a errores cronométricos.
A pesar del contexto desafiante —Monza no es el mejor circuito para defender una pole— Gasly tiene razones para soñar. Desde 2019, solo dos pilotos han ganado saliendo primero; Max Verstappen y Charles Leclerc son parte del selecto club. Pero hoy, el nombre del piloto francés será recordado junto al de Jean Alesi como el único compatriota en lograrlo aquí desde 1997.
La historia está lejos de ser perfecta; aquel Renault de Alonso nunca estuvo a la altura y vivió más problemas surrealistas que cualquier otra cosa. Sin embargo, ahora Gasly tiene la oportunidad no solo de escribir su propia leyenda sino también cerrar ciclos históricos en este circuito tan especial.

