El Gran Premio de Hungría promete ser un momento decisivo para McLaren. La escudería ‘papaya’ ha llegado con las pilas cargadas y un ambicioso paquete de mejoras para su MCL40, diseñado para cerrar la brecha que han dejado sus rivales. Después de reconocer un retraso de hasta tres meses en el desarrollo aerodinámico, el equipo aterriza en el Hungaroring con un fondo plano completamente remodelado y varias piezas que buscan darle ese empujón tan necesario antes del parón estival.
La lucha por no quedar atrás
“En una temporada tan competida, cada evolución cuenta”, dice Randy Singh, director sénior de competición. Y es que, mientras Mercedes sigue marcando el ritmo y Ferrari acelera con fuerza, McLaren necesita dar un paso adelante si no quiere perderse la fiesta. Andrea Stella, jefe del equipo, tiene fe en que este fin de semana será crucial: “Sabemos lo complicado que es competir contra Ferrari y Mercedes ahora mismo, pero esperamos ver una mejora significativa desde Budapest”.
Y como si esto fuera poco, llega el esperado estreno del alerón trasero invertido conocido como ‘Macarena’. Este innovador diseño se probará durante los Libres 1; aunque no se usará en carrera ni en Hungría ni en Países Bajos, su éxito podría abrirle las puertas a futuros circuitos como Monza o Bakú. Sin embargo, McLaren avanza con cautela tras los sustos vividos por Red Bull debido a problemas similares.

