Después de un intenso Gran Premio de Austria, la historia de Fernando Alonso sigue dando de qué hablar. Justo cuando terminó la carrera, el piloto asturiano se lanzó directo a una reunión con sus ingenieros en Aston Martin, dejando atrás cualquier posible controversia. Sin embargo, los comisarios no tardaron en emitir su veredicto sobre un incidente que levantó más que una ceja: ¿había incumplido realmente las banderas azules?
La resolución y sus implicaciones
La FIA se puso manos a la obra y comunicó su decisión tras analizar lo ocurrido. Aparentemente, el coche número 14 recibió varias banderas azules antes de ser adelantado por otro competidor. La infracción fue calificada como una presunta violación del Anexo H del Código Deportivo Internacional, pero aquí viene lo sorprendente: los comisarios decidieron no tomar medidas adicionales.
¿Por qué? Según explicaron, revisaron exhaustivamente los datos del sistema GPS y las grabaciones a bordo. Y aunque es cierto que Alonso vio las banderas azules, determinaron que el coche detrás, el número 5 (Bortoleto), no estaba lo suficientemente cerca para exigirle que se apartara inmediatamente. ¡Vaya alivio para nuestro querido asturiano!
A pesar de esta situación incómoda, Alonso ya había tenido su dosis de drama durante la carrera al recibir una sanción por superar el límite de velocidad en su parada en boxes debido a un problema con el limitador del coche. “Tuve que entrar en el segundo pit stop en manual y a 75 km/h. Son cosas que pasan a veces”, decía resignado.
Así va la vida en la Fórmula 1: entre decisiones rápidas y emociones desbordadas, cada carrera nos deja un nuevo capítulo lleno de sorpresas.

