En el bullicioso ambiente del Gran Premio de España de MotoGP, Pedro Acosta llega a Jerez con un aire renovado. Con su KTM mostrando avances respecto al año pasado, el joven piloto es consciente de que aún le falta un trecho para estar al nivel de los gigantes como Aprilia y Ducati. Sin embargo, en lugar de desanimarse, se siente optimista. ‘Hay que subirse a la moto mañana por la mañana y ver dónde estamos’, dice con una sonrisa.
Expectativas y realidades
A pesar de las esperanzas, Acosta no quiere poner demasiadas expectativas sobre sus hombros. ‘Aprilia y Ducati están sinceramente un paso por encima de nosotros’, asegura. Es sabio; sabe que el camino hacia la cima está lleno de retos y que hay que trabajar duro para acortar esas distancias.
Jerez es un circuito especial para él, donde ha tenido buenos momentos en el pasado. ‘Históricamente, a nuestra moto le ha ido bien aquí’, recuerda nostálgico. Pero también es consciente de que el año anterior llegó enfadado y eso afectó su rendimiento; este año va decidido a tomarlo con calma.
Sobre esa ansiada primera victoria en la categoría reina, Acosta confiesa: ‘He estado esperando tres años; una carrera más no me va a hacer daño’ . Sabe del potencial que tiene pero también reconoce sus limitaciones actuales. ‘No estamos al nivel para luchar por el mundial todavía’, dice sin tapujos.
A medida que avanza el fin de semana, espera mejorar con cada vuelta y cerrar esas diferencias poco a poco. La confianza en sí mismo está creciendo gracias a los cambios realizados en su moto, haciéndola más acorde a su estilo.
Acosta se siente listo para apretar cuando sea necesario pero también sabe cuándo ser cauteloso: ‘Si son 27 vueltas, puedo apretar 24 y sobrevivir las otras tres’. Esa mentalidad podría ser la clave para alcanzar finalmente lo que tanto anhela.

