Hoy, a eso de las 07:30 horas, un coche ha decidido prenderse fuego de forma espontánea mientras estaba aparcado en la plaza Gonzalo Torrente Ballester, en Campos. El espectáculo fue impactante: el vehículo quedó completamente calcinado ante la mirada atónita de quienes pasaban por allí. Lo más inquietante es que justo a unos metros, había un autobús del TIB que afortunadamente no tuvo que lamentar heridos.
Momentos de tensión y acción rápida
Cuando el fuego comenzó a devorar el coche, los pasajeros del autobús vivieron instantes de auténtica preocupación. Pero gracias a la rápida intervención de la Policía Local y los valientes bomberos del parque de Llucmajor, lograron controlar la situación antes de que el desastre se extendiese. La zona fue asegurada y el tráfico regulado para evitar cualquier percance.
A pesar del susto, el autobús pudo retomar su ruta poco después. Sin duda, este incidente nos recuerda lo impredecible que puede ser todo; nunca sabemos cuándo algo así puede interrumpir nuestra rutina diaria. Y aunque hoy hubo suerte, es fundamental seguir alerta ante situaciones como esta.

