El Real Betis vive momentos intensos, y uno de sus protagonistas más emocionantes es Aitor Ruibal. Después de meses lidiando con una lesión que le había hecho la vida imposible, este talentoso catalán ha vuelto a brillar. Su debut en la Champions League fue nada menos que espectacular: marcó un gol frente al Borussia Dortmund y dejó claro que no se rinde fácilmente.
Un viaje lleno de sacrificio
Aitor no ha tenido un camino fácil. En mayo pasado, tuvo que someterse a una artroscopia en su rodilla derecha debido a problemas crónicos con el menisco. Durante toda la temporada, convivió con el dolor, pero nunca se rindió, siempre pensando en aportar su granito de arena al equipo. Como él mismo dijo tras su reaparición: «Muchas ganas, mucha emoción, mucho trabajo… muy feliz».
Inspirado por otros compañeros como Isco Alarcón —quien también había pasado por un duro calvario— Ruibal ha sabido manejar los altibajos con admirable resiliencia. En su regreso ante el Málaga tuvo unos minutos para demostrar su valía, pero lo verdaderamente emocionante llegó al entrar en la segunda parte del partido contra el Borussia. Aprovechó un pase magistral de Abde y marcó un tanto que hacía vibrar a toda la afición verdiblanca.
A pesar de que el equipo terminó perdiendo 2-1 en ese encuentro europeo, lo importante aquí es ver cómo Ruibal se ha reincorporado con fuerza y determinación. Con 30 años, se convierte en parte de un selecto grupo: solo dos jugadores españoles han debutado anotando en la Champions League durante la última década.
Manuel Pellegrini no podía estar más orgulloso: «No sorprende su entrega; tiene esa personalidad y fútbol». Y aunque el resultado no fue favorable esta vez, todos coinciden en que este gol será solo el principio para Aitor Ruibal.

