Antes de un Clásico, cada palabra tiene su peso. Y no solo eso, también lo que se callan Mourinho y Flick en las ruedas de prensa. Esteban Pascual, un experto en lenguaje corporal, se ha tomado la molestia de analizar esos pequeños gestos y silencios que muchos pasan por alto, pero que son clave para entender lo que realmente piensan estos dos entrenadores.
La polémica arbitral al acecho
El momento más jugoso llegó cuando se habló del árbitro del partido. Martínez Munuera fue elegido para dirigir el encuentro, pero antes de que la noticia se hiciera oficial ya estaba dando vueltas por los pasillos. Mourinho no tardó en mostrar su descontento; elevó las cejas y encogió los hombros mientras expresaba su malestar. Para Esteban, esto era una clara señal de que el portugués tenía mucho más que decir sobre el tema arbitral, pero prefería guardárselo para después del partido.
Por otro lado, Flick optó por una postura más cautelosa. Su reacción fue un suspiro profundo seguido de unas palabras medidas: «No quiero ningún titular». Mientras Mourinho dejaba entrever su frustración sin entrar en detalles, el alemán decidía contenerse desde el principio.
Mourinho puede mostrarse impasible ante la grandeza del Camp Nou, pero eso no significa que no le importe regresar. Cuando le preguntan sobre volver a ese estadio mítico, responde como si fuera cualquier otra visita. Sin embargo, Esteban capta algo más: parece intentar quitarle importancia a lo que sabe es un regreso significativo.
Flick muestra confianza plena en su equipo cuando asegura que están listos para el desafío. Asiente con firmeza mientras habla; ese gesto dice mucho sobre cómo cree en sus jugadores. Dos formas muy diferentes de afrontar la presión: uno cierra temas y el otro refuerza la moral del grupo.
Las cifras hablan claro; Mourinho ha dicho ‘no’, ‘nunca’ o ‘nada’ el doble de veces en esta ocasión y sus respuestas han sido notablemente más cortas comparadas con otras ruedas de prensa anteriores. En cambio, Flick mantiene su estilo habitual.
Aunque Mourinho logra mantener la compostura durante toda su intervención, hay momentos donde flaquea; cuando se menciona la palabra «títulos», traga saliva y eso no pasa desapercibido para Esteban.
En definitiva, leer entre líneas en una rueda de prensa es como jugar al póker; cada gesto cuenta. La clave está en observar las reacciones habituales y buscar patrones entre ellas para entender mejor lo que verdaderamente quieren comunicar ambos técnicos.

