El gran Thibaut Courtois, ese muro que nos ha salvado tantas veces, no tira la toalla a pesar de que el Real Madrid haya anunciado su baja por un gripazo. En Valdebebas, la preocupación es palpable, pero el belga está decidido a apurar sus opciones hasta el último segundo. «Vamos a ver cómo avanza el día y si se siente mejor, ¡quién sabe! Quizá vuele hacia Barcelona», comentan desde el club.
La lucha del portero
La mañana comenzó con un aire de desconcierto total. “Tiene un gripazo”, decían en las instalaciones del Madrid, mientras que otros añadían: “Está reventado”. Y es que este virus le ha dejado KO a nuestro portero estrella justo antes del Clásico, un partido que nadie quiere perderse. Pero Courtois tiene claro que aún hay esperanza y no quiere asumir que no podrá defender nuestra portería en este encuentro tan crucial.
Aunque los médicos indican que su ausencia es casi segura, la puerta sigue abierta para una posible recuperación. Está dispuesto a luchar contra reloj para llegar a este choque contra el Barcelona. Sin embargo, también hay tranquilidad entre los aficionados; si Courtois finalmente no puede jugar, Lunin está más que preparado para asumir la responsabilidad bajo palos.
Así son las cosas en Valdebebas; incertidumbre y esperanza se entrelazan mientras todos esperan una buena noticia sobre la recuperación de Courtois. Al final del día, lo importante es que siempre hay alternativas y muchos motivos para seguir creyendo en nuestro equipo.

