La historia de hoy nos lleva desde Oviedo hasta Almería, donde el Real Oviedo ha vivido un auténtico calvario en su viaje. Con un aterrizaje programado para las 16:15, el equipo llegó al aeropuerto andaluz apenas cinco horas antes de enfrentarse a la UD Almería, un rival que no da tregua y que lidera LaLiga Hypermotion.
Un contratiempo inesperado
La mañana comenzó con esperanzas, pero pronto se tornó en caos. El vuelo chárter que debía llevar al equipo despegó desde Asturias a las 10:30, pero el avión nunca apareció. ¿Y qué pasó? Pues nada que ver con mal tiempo o problemas en el aeropuerto; simplemente fue uno de esos días en los que todo sale mal. Los jugadores y el cuerpo técnico tuvieron que esperar durante horas en la terminal, viendo cómo sus planes se desmoronaban.
Afortunadamente, la suerte les sonrió cuando una aeronave procedente de Valencia aterrizó sobre las 14:15. Un embarque rápido y directo permitió al Oviedo despegar finalmente hacia Almería en un vuelo relativamente corto de poco más de una hora. Pero no podemos olvidar esa sensación de incertidumbre que acompañó cada minuto de espera.
A su llegada, el autobús del club ya estaba esperando para llevarlos al hotel de concentración. Allí encontraron a unos pocos valientes aficionados oviedistas dispuestos a darles ánimos antes del crucial encuentro. Y es que este partido era más que un simple choque; era una oportunidad para demostrar lo que valen ante uno de los grandes.
Julián Calero lo sabe bien: “Es evidente que hay partidos grandes en la categoría y este es uno de ellos”. Así es como se vive el fútbol; no solo son 90 minutos dentro del campo, sino toda una odisea fuera de él también. Ahora solo queda dejar atrás esta locura y centrarse en lo verdaderamente importante: ¡el juego!

