El técnico del Racing, José Alberto, no podía ocultar su alegría tras la victoria de su equipo contra el Espanyol. Con una sonrisa de oreja a oreja, reflexionaba sobre lo que significa jugar en casa: “En el Sardinero somos muy fuertes”, afirmaba con orgullo. Y es que los verdiblancos han demostrado una vez más que saben levantarse incluso cuando las cosas se complican. Hoy fue un claro ejemplo; supieron gestionar el partido y darle la vuelta al marcador.
Un equipo que crece junto a su afición
El entrenador asturiano no escatimó en elogios hacia sus jugadores, especialmente a los que salieron desde el banquillo. Pablo e Iker, quienes entraron con energía renovada, hicieron unos minutos sobresalientes. No podemos olvidar a Maguette y Pedro Felipe, quienes aportaron frescura y garra en momentos cruciales.
A pesar de la tensión palpable en el primer tiempo, donde ambos equipos venían con dinámicas negativas, José Alberto destacó la paciencia del Racing. “El Espanyol es un gran rival, muy bien trabajado”, decía mientras analizaba lo complicado que había sido superar sus defensas.
No obstante, el técnico también tenía claro que aún hay camino por recorrer: “Fuera de casa necesitamos mejorar”, sentenció. Aunque reconoció que los últimos partidos han mostrado un progreso significativo, sabe que todavía falta cohesión para brillar como equipo.
Uno de los nombres propios de la jornada fue Sergio Canales, quien brilló tanto en labores defensivas como ofensivas. “Ha arriesgado más hoy y lo necesitábamos”, resaltó José Alberto sobre su actuación.
Además, no podía dejar pasar la oportunidad para hablar de Zabiri y sus goles: “Es fundamental para nosotros; trabaja duro por el equipo y marca la diferencia”. Sin duda alguna, estamos ante un Racing decidido a dar pasos firmes hacia adelante.

