En una tarde gris en Berlín, el Borussia Dortmund no logró romper la muralla del Unión, firmando un insípido 0-0 que deja muchas preguntas en el aire. Los de Niko Kovac, que recientemente renovó su contrato, acumulan ya tres partidos sin conocer la victoria y esto empieza a preocupar a los aficionados. Desde el arranque de la temporada todo parecía ir sobre ruedas, pero ahora parecen estar atrapados en una espiral negativa.
Un partido para olvidar
Los amarillos llegaban al encuentro con la intención de recuperar sensaciones y dar un golpe sobre la mesa. Sin embargo, se encontraron con un Unión Berlín bien plantado que apenas ofreció oportunidades y buscó aprovechar cualquier despiste del rival. La primera parte fue un verdadero sufrimiento para los visitantes; sus intentos por perforar la defensa contraria se desvanecieron en cada acercamiento. Lo más emocionante ocurrió justo antes del descanso: un tiro flojo de Nwaneri que no inquietó al portero Friedrich Rönnow.
A pesar de tener más posesión y tratar de atacar por las bandas, los remates claros brillaban por su ausencia. En el segundo tiempo llegó otra oportunidad tímida con Maximilian Beier, cuyo intento se fue desviado tras recibir un buen centro. Mientras tanto, el Unión también tuvo su momento: Skarke estuvo cerca de marcar en un contragolpe que dejó helados a los aficionados visitantes.
Niko Kovac movió ficha desde el banquillo e hizo cambios buscando revivir a su equipo. Fábio Silva mostró algunos destellos prometedores junto a Serhou Guirassy; sin embargo, Karetsas no tuvo suerte y tuvo que salir del campo apenas seis minutos después de entrar debido a una lesión. En los instantes finales, Mathis Albert tuvo una oportunidad con un cabezazo que se perdió por poco.
Pese a ser uno de los equipos más temidos al inicio de temporada, el Dortmund parece haber perdido su rumbo y necesita urgentemente reencontrarse con su juego para evitar caer más abajo en la tabla.

