Sevilla se llenó de emoción y controversia tras el último partido. Isaac Romero, delantero del Sevilla, brilló en el campo al marcar un gol que puso a su equipo en ventaja, pero su celebración terminó siendo su peor enemigo. Tras enviar a callar a la grada, el árbitro Cordero Vega decidió mostrarle la segunda tarjeta amarilla y dejar al Sevilla con diez jugadores. Un momento decisivo que dejó a todos boquiabiertos.
La indignación de Agoumé
Lucien Agoumé, compañero de Isaac, no ocultó su frustración tras el partido: «El árbitro nos expulsa a un jugador por celebrar un gol. Nunca había visto algo así», comentó visiblemente afectado. Para él, la acción de Isaac no merecía tal sanción: «Estaba disfrutando de su momento como cualquier jugador lo haría».
A pesar de esta polémica, Agoumé también hizo autocrítica sobre las oportunidades desperdiciadas por su equipo: «Hemos dejado escapar dos puntos importantes. Nos pusimos 2-0 arriba y no podemos permitirnos encajar un gol tan rápido después». Su voz resonaba entre los aficionados que compartían esa misma decepción.
Con este empate ante el Levante, el Sevilla acumula 14 puntos en 24 posibles, manteniendo un inicio prometedor en la temporada. «Nosotros creemos en nuestro grupo y estamos listos para pelear cada partido», concluyó Agoumé con esperanzas renovadas para lo que viene.

