En una tarde de fútbol vibrante, el Santos se las ingenió para igualar 2-2 contra el Flamengo gracias a la magia de Neymar. Después de un tiempo alejado por lesión, el astro brasileño volvió a demostrar su talento en la vigésima novena jornada de la liga brasileña. La historia comenzó a escribirse cuando el técnico del Santos, Cuca, decidió dar luz verde a Neymar desde el banquillo para darle un nuevo aire al juego.
Un segundo tiempo lleno de emociones
El partido había arrancado con dominio carioca: el Flamengo, liderado por Leonardo Jardim, no dejaba respirar al Santos y acumuló 10 ocasiones claras en la primera mitad. Pero los goles de Danilo y Lucas Paquetá dejaron al Santos en apuros. Sin embargo, tras el descanso, todo cambió. Neymar apareció como un rayo y transformó dos penaltis en goles, uno detrás de otro, dejando claro que estaba de vuelta. El primer penalti lo convirtió magistralmente, y poco después repitió hazaña para sellar un empate que sabe a gloria.
A pesar del tropiezo, el Flamengo continúa mandando en la tabla con 61 puntos, mientras que el Santos respira más tranquilo en la octava posición tras haber coqueteado con los últimos lugares durante la temporada. Ambos equipos llegan a este punto vital: mientras que Flamengo había cosechado seis victorias y un empate en sus últimos siete partidos y avanza hacia las semifinales de la Libertadores; Santos se encuentra también en buen momento con cinco triunfos consecutivos.

