La selección danesa volvió a sonreír tras un inicio complicado en la Nations League. Después de la amarga eliminación en la repesca del Mundial, la Dinamarca de Hjulmand se presentó en el campo como un equipo decidido y capaz, logrando un 2-0 frente a Gales que deja buenas sensaciones.
Aunque al principio las cosas no parecían ir bien para los daneses, con un gol anulado por el VAR a Isaksen y un disparo de Damsgaard que se estrelló contra el palo, todo cambió tras el descanso. La primera parte había sido una montaña rusa de emociones: incluso Dorgu tuvo que dejar el campo por problemas físicos, lo que aumentaba la preocupación entre los aficionados.
La segunda parte marca la diferencia
Pero fue en los primeros compases de la segunda mitad cuando Dinamarca mostró su verdadera cara. Con dos jugadas a balón parado ejecutadas magistralmente por Damsgaard, llegaron los goles que celebraron todos los presentes. Primero, un desafortunado autogol de Ben Davies en el minuto 53 rompía la tensión acumulada. Y luego llegó Isaksen para sellar el 2-0 con una volea algo ‘mordida’, pero efectiva. El VAR tuvo que confirmar ambos tantos, pero eso no importaba; ¡la alegría era palpable!
Daramy, quien entró por Dorgu, tuvo una clara oportunidad para ampliar la ventaja pero perdonó ante una puerta vacía en los minutos finales. Para colmo, otro tanto de Hojlund fue anulado justo antes del pitido final. Pero nada de esto empañó una victoria crucial para Dinamarca, que finalmente logró sus primeros tres puntos en esta fase de grupos.

