El Atlético Madrileño ha demostrado ser un auténtico vendaval este pasado fin de semana, arrollando al Real Murcia con un contundente 4-0. Con un doblete impresionante de Cubo y una actuación ofensiva que dejó a todos boquiabiertos, el equipo filial ha logrado encaramarse al segundo lugar de la clasificación.
Un arranque fulgurante
Desde el primer momento, el Madrileño mostró su intención de hacerse con el control del partido. A los trece minutos, Álvaro Santos marcó de penalti y desató la euforia en las gradas. Sin embargo, la alegría se vio empañada por la lesión de Sergio Esteban. Pero lejos de dejarse llevar por la preocupación, los chicos de Fernando Torres siguieron presionando y, en una gran jugada durante el tiempo añadido del primer tiempo, Cubo aumentó la ventaja a 2-0.
La segunda parte comenzó con un Murcia más agresivo; Flakus estuvo cerca de marcar tras un potente disparo al poste. Pero lo que siguió fue otro golazo de Cubo que selló su doblete y dejó claro que esta tarde era suya. A pesar del dominio del Madrileño, decidieron dar algo de espacio al Murcia para intentar salir a la contra, aunque sin éxito. El resultado final no solo refleja una victoria aplastante sino también unas sensaciones ofensivas extraordinarias para el equipo local.
Con esta victoria, el Madrileño ya es segundo en la tabla y deja atrás a un Murcia que no supo competir como líder. ¡Qué espectáculo! La afición salió orgullosa del campo, celebrando cada jugada como si fuese una final.

