El Eibar tiene por delante un desafío que podría poner a prueba su determinación: de los próximos cinco partidos, cuatro serán a domicilio. Pero, ¿acaso esto asusta al entrenador Jokin Aranbarri? Para nada. Con una sonrisa en el rostro, Aranbarri asegura que están listos para la batalla y no le dan muchas vueltas a este calendario complicado.
Una racha que inspira confianza
Con tres victorias seguidas en el bolsillo, la moral del equipo está por las nubes. Ahora se enfrentarán a rivales como Celta Fortuna, Eldense, Albacete y Oviedo, cada uno más difícil que el anterior. “Nosotros vamos a ir a por todas”, dice Aranbarri con firmeza. Ya han demostrado su valía en situaciones complicadas, como aquella victoria en Andorra donde defendieron la portería con uñas y dientes incluso con un jugador menos.
No es solo cuestión de resultados; es fundamental que cada jugador crea en lo que hace. La mentalidad ganadora del Eibar es palpable y eso les ayuda a seguir adelante sin perder el foco: “Un resultado no nos va a cambiar nuestra forma de entender el juego”, añade Aranbarri.
A pesar de las bajas, el técnico destaca la solidez de su plantilla. Todos están preparados para entrar al campo cuando sea necesario y demostrar que son una familia unida luchando por el mismo objetivo. En este viaje hacia nuevos desafíos lejos de Ipurua, la fe en sus capacidades será su mejor aliado.

