La ciudad de Sabadell está de fiesta, y no es para menos. En un emocionante partido, el equipo local se impuso al Córdoba con un ajustado 3-2, una victoria que no solo los coloca en la tercera posición de LaLiga Hypermotion, sino que también pone en evidencia el impresionante progreso del club. Hace apenas dos años, luchaban en la Segunda Federación y ahora, tras cuatro partidos jugados, mantienen un balance impecable de dos victorias y dos empates.
Un espectáculo digno de celebración
El héroe indiscutible de la noche fue Nicholas Gioacchini. El delantero estadounidense abrió el marcador a los siete minutos, aprovechando un error del portero debutante Guilhermo Fernandes. Cuatro minutos después, recibió un gran pase de Urri, quien demostró ser una pieza clave en este rompecabezas. Con maestría y elegancia, Gioacchini volvió a batir al guardameta rival y desató la locura entre los aficionados en la Nova Creu Alta.
A pesar del dominio inicial del Sabadell, el Córdoba no se dio por vencido. Un penalti ejecutado por Carracedo hizo temblar las gradas locales antes del descanso. Sin embargo, los arlequinados respondieron con fuerza; Gioacchini estuvo a punto de sellar su hat-trick si no fuera por un disparo que se estrelló en el palo.
Ya en la segunda parte, cuando parecía que todo estaba decidido con un empate fugaz gracias a Enol (76′), Urri tuvo otra oportunidad brillante: un penalti concedido por una mano clara dejó claro quiénes eran los dueños de casa. Y así fue como Urri convirtió ese tiro desde los once metros en tres puntos vitales para seguir soñando. Fuegos artificiales iluminaban el cielo mientras Sabadell celebraba este triunfo inesperado pero tan merecido.

